La respuesta desde la comunidad sanitaria

El cambio climático exacerba y amplifica muchos problemas de salud y podría suponer un retroceso significativo de los avances en salud pública de los últimos años.

 

Los países empobrecidos y los colectivos más vulnerables (ancianos, niños, campesinos y poblaciones costeras) son los que menos posibilidad tienen de hacer frente a todo tipo de estrés, por lo que el cambio climático reforzará las desigualdades sociales haciéndose más agudas si cabe en materia de salud.

 

Es necesario que ante el impacto del cambio climático, se fortalezcan y tengan más peso en las respuestas adaptativas factores como la calidad de los sistemas sanitarios, una justa redistribución de la riqueza o las políticas de salud pública.

 

Del mismo modo, una visión de la acción frente al cambio climático desde el ámbito de la salud puede ser de gran influencia para el trabajo en otras áreas. Este enfoque puede tener la capacidad de unir a todos los actores en pos de una causa común: la salud y el bienestar de nuestras familias, nuestras comunidades y nuestros países.

 

En este sentido, desde la comunidad sanitaria se impone la necesidad de ser un pilar fundamental de la sociedad en la respuesta frente a la amenaza para la salud del cambio climático, así como ser un actor necesario a la hora de implementar un cambio en nuestra sociedad hacia un marco mayor de sostenibilidad.

 

Por el contrario, y ante el aumento de los impactos del cambio climático, la falta de un enfoque coherente e integrado puede generar brechas de preparación que dejen vulnerables a sistemas sanitarios, instalaciones de atención de la salud y a las comunidades dependientes de los mismos.

 

Por tanto, es necesario desarrollar un fuerte plan de acción para reducir los riesgos para la salud del cambio climático. Es responsabilidad de todos establecer la conexión entre el cambio climático y la salud humana a través del desarrollo de debates, documentos, diseño o implementación de políticas y acciones, entre otros aspectos.

 

Durante este año 2018 desde la Consejería de Sanidad el objetivo se centrará en el desarrollo de los siguientes cinco marcos de debate y actuación:
 

  1. El impacto de enfermedades, alergias o vectores como resultado de la mayor incidencia del cambio climático sobre la salud.

  2. La capacidad de adaptación de los sistemas de atención sanitaria frente a los desafíos del cambio climático.

  3. La capacidad de adaptación y hacer frente al cambio climático de las infraestructuras sanitarias.

  4. Los avances en sostenibilidad, ya fuera reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, de generación de energías renovables u otras cuestiones por parte de la totalidad del sistema sanitario.

  5. Las cuestiones relativas a la sensibilización, formación, y diseminación del conocimiento en cuestiones relativas al cambio climático y la salud.