¿Quiénes deben vacunarse?

Determinados grupos de población pueden desarrollar cuadros graves como complicaciones de patologías existentes y/o condiciones previas. Estos grupos son los que se califican de “riesgo” de sufrir complicaciones por esta enfermedad y a los que debe ir dirigida, prioritariamente, una campaña de vacunación antigripal.
 
La vacunación está especialmente recomendada a los siguientes grupos de población:
 

  • Mayores de 65 años, especialmente si conviven en instituciones cerradas.

 

  • Embarazadas.

 

  • Adultos y niños con enfermedades crónicas cardiovasculares, neurológicas, pulmonares (incluyendo displasia bronco-pulmonar, fibrosis quística y asma) o metabólicas crónicas (diabetes mellitus, obesidad mórbida, insuficiencia renal, hemoglobinopatías, anemias, asplesia, enfermedad hepática crónica, neuromuscular grave o que conlleve disfunción cognitiva). 

 

  • Personas con defensas inmunológicas reducidas como, por ejemplo, enfermos de cáncer o personas trasplantadas.

 

  • Niños y adolescentes menores de 18 años que reciben tratamiento prolongado con ácido acetil salicílico.

 

  • Personas que pueden transmitir la gripe a aquellas que tienen un alto riesgo de presentar complicaciones. Por ejemplo los trabajadores de centros sanitarios o geriátricos y cuidadores domiciliarios.

 

  • Otros grupos son los correspondientes a trabajadores de servicios públicos (policía, bomberos, protección civil y emergencias sanitarias),  viajeros internacionales, trabajadores de instituciones penitenciarias y personas que, por su ocupación, pueden estar en contacto con aves.