Líneas Estratégicas

La humanización de la atención sanitaria en el último año ha ido ganando un lugar importante entre las prioridades del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM) materializándose en cinco grandes líneas estratégicas de las que se derivan medidas concretas, muchas de ellas pioneras:
 

LÍNEA 1. COMUNICACIÓN E INFORMACIÓN

El derecho de los pacientes a recibir información sobre su salud está reconocido en diversas normas. Unido a ello, existen factores como el aumento de las enfermedades crónicas, el envejecimiento de la población, el asociacionismo  y el empoderamiento de los pacientes que inciden en que continuamente se reclame una información de mayor calidad.

Por otra parte, los pacientes con información colaboran en mayor medida en su proceso de recuperación, toman decisiones con mayor criterio, hacen un mejor uso del sistema y reducen las visitas a urgencias y a consultas con la disminución consiguiente de costes. No sólo es importante qué comunicar, sino cómo, dónde y a quién comunicar.

La información a pacientes tiene que ser comprensible, tiene que existir cierta empatía que genere un clima de confianza, debe hacerse en un lugar adecuado que preserve la confidencialidad y la intimidad de la persona. Es fundamental que el personal sanitario se presente por su nombre y categoría.

Asimismo es necesario reforzar los puntos de información en los servicios de Urgencias, y en las unidades más críticas, como servicios quirúrgicos, UCI etc. Especial importancia adquieren las habilidades de comunicación a la hora de informar sobre una mala noticia.

Por último, la información también puede servir para concienciar a las personas usuarias y profesionales sobre la necesaria sostenibilidad de las instituciones sanitarias y la necesidad de generalizar en los centros el uso de energías limpias y renovables.

LINEA 2.- ASISTENCIA SANITARIA INTEGRAL E INTEGRADA

Con frecuencia las personas usuarias de los centros sanitarios, tanto pacientes como familiares, se ven acompañadas de un cierto sentimiento de indefensión. Por ello, la ejecución de los procedimientos de la asistencia sanitaria, junto a la calidad científico-técnica, debe impregnarse de principios humanizadores que den como resultado pacientes corresponsables y parte activa de su proceso asistencial, sin olvidar aspectos como la seguridad, la mejora de la coordinación y continuidad de los cuidados, la mejora de los circuitos de derivación y hospitalización etc.

Con esta línea se pretende también destacar la importancia de la continuidad de la asistencia, integrada en los dos niveles asistenciales de Atención Primaria y Atención Hospitalaria.

LINEA 3. PROFESIONALES COMO PARTE ACTIVA DE LA HUMANIZACIÓN

Cada persona posee una serie de talentos, capacidades, conocimientos, actitudes y aptitudes. Un conjunto de habilidades que le hacen destacar en un campo y no en otro, que pueden ser más o menos valiosas para un puesto según sus competencias. En general, la formación recibida por la mayoría de profesionales de la sanidad ha abundado en los aspectos técnicos y científicos de su quehacer profesional, con una mínima o nula preparación humanística y en técnicas o habilidades de comunicación y relación interpersonal.

La humanización de la asistencia sanitaria debe cuidarse desde la formación de los profesionales de la salud, ya sea en pregrado, en postgrado o en la formación continuada durante su vida laboral. Es necesario mejorar en aspectos tales como el compromiso con los resultados, la visión de la organización y el sentido de pertenencia, la implicación en la calidad de los procesos, la comunicación interna, la participación de profesionales en la elaboración de protocolos y, en definitiva, facilitar un cambio de actitud que conduzca al cuidado de los profesionales para que a su vez, se conviertan en parte activa de la humanización de la asistencia sanitaria, que sin duda es la actividad profesional con mayor y más pleno carácter humano. El personal de las organizaciones sanitarias es su principal activo y el “corazón” del sistema sanitario. Son todas estas personas quienes, mediante su trabajo en equipo, en “redes”, grupos o comunidades de interés, dan forma y hacen posible la base cultural de una organización compleja, basada en el conocimiento y que debe crecer mediante la innovación y el aprendizaje continuo. 

LINEA 4. SERVICIOS GENERALES. ESPACIOS Y CONFORT

Uno de los factores más relevantes que contribuyen a conformar la percepción de la ciudadanía sobre el sistema sanitario, aparte de la propia atención clínica que recibe para solucionar sus problemas de salud, es todo aquel entorno que rodea a la misma: existencia o no de barreras arquitectónicas, buena señalización, confortabilidad, iluminación, nivel de mantenimiento de las instalaciones, los aspectos hosteleros, cafetería, cocina hospitalaria, la comida que reciben y la ropa de la cama e indumentaria personal.

Dentro de esta línea estratégica se han priorizado varias acciones, entre ellas el acondicionamiento de los espacios para mejorar la intimidad de pacientes y los lugares para informar. También se ha considerado beneficioso crear espacios dotados de libros, y otros, específicamente diseñados, para la población infantil. Las Direcciones de Gestión de las Gerencias deben estar en sintonía con estas medidas para facilitar el confort de pacientes y acompañantes, que constituye una función con alto valor específico.

LINEA 5. PARTICIPACIÓN CIUDADANA

Esta línea pretende promover la participación de todas las partes activas de de la humanización, intentando involucrar e implicar a toda la sociedad, captando líderes e informantes clave entre profesionales, personas usuarias, asociaciones y otros colectivos.

Como se sabe, la Organización Mundial de la Salud define la salud como un estado de completo bienestar biológico, físico, psíquico y social, y no solo la ausencia de enfermedad. Para su logro es necesaria una implicación activa tanto a título individual como de la sociedad en general y, por tanto, también de las Instituciones y Administraciones Públicas. En esta línea, la Ley 5/2010, de 24 de junio, sobre Derechos y Deberes en materia de Salud de Castilla-La Mancha, además, de regular los derechos de información sanitaria, en el artículo 42 regula específicamente la participación ciudadana activa.

Los nuevas personas usuarias, consumidoras, pacientes y la ciudadanía en general, deben desempeñar un papel cada vez más importante en el sistema sanitario público. La demanda de una mayor transparencia en la gestión de recursos públicos, su participación en implicación en la toma de decisiones, no sólo a nivel clínico e individual, sino en el establecimiento conjunto de prioridades con las personas responsables de la gestión pública, exigirá un cambio en las fórmulas de gestión tradicionales que supondrá involucrarles de manera más activa. “La democratización del Sistema Sanitario solamente es posible si la corresponsabilización y la colaboración de pacientes, usuarios y de las asociaciones que los representan, alcanza las diferentes formas de participación y supone la implicación de éstas en la gestión de las Instituciones Sanitarias.”


 


Puede consultar aquí el Plan Dignifica